La Garrotxa y sus bosques de hadas

La Garrotxa - La Fageda - Rocas encantadas

Una de las más bellas comarcas de Cataluña. Cuando nos adentramos por primera vez en estos parajes no podemos evitar imaginar hadas y elfos escondidos tras los árboles vigilando cada rincón de tan perfecta armonía.

No importa la época del año que elijamos cada estación ofrece un paisaje distinto, sin duda la caída de la hoja en otoño o el emerger de la primavera nos ofrece un paraíso para fotógrafos, paseantes y amantes de la naturaleza.

La Garrotxa está llena de rutas, y rincones por descubrir, bosques, lagos, volcanes, montañas y llanuras. Las imágenes a continuación forman parte de una ruta muy sencilla que se puede hacer a pie. Se inicia en el Montasterio de la Salut y termina en las Piedras encantadas justo en el corazón de una de sus zonas boscosas de hayas (La Fageda). 


Monasterio de la Salut

MIRADOR DE LA SALUT
Partimos del Monasterio de la Salut desde la carretera que va de Sant Esteve de Bas a Vic, la C-153. Desde este punto encontramos un magnífico mirador que nos muestra desde el Cap de Creus hasta el Pirineo, dándonos una panorámica de la comarca de la Garrotxa.  A partir de este punto solo caminamos dos minutos y empezamos a adentrarnos en el bosque.

BOSQUES DE HAYAS
El camino empieza adentrándonos en una arboleda impresionante, su clima húmedo mantiene viva la vegetación en cualquier rincón y añade atmósfera al ambiente, de forma que cuando los rayos de sol atraviesan la copa de los árboles se forma un paisaje mágico, lleno de brillos y sombras manteniendo la armonía y el equilibrio natural. En otoño con la caída de la hoja estos bosques se convierten en una delicia, nos permiten pasear por el mullido suelo cubierto de hojas. Los olores a hojarasca, musgo y humedad nos embriaga y nos relaja. La visión de semejante arboleda llena de colores y formas resulta en un placer para los sentidos.


ROCAS ENCANTADAS
Y allí en medio de los bosques, donde el tiempo paró hace miles de años encontramos las Rocas encantadas, no sabemos muy bien que hacen esas enormes rocas ahí, probablemente fueron capricho de una erupción volcánica unos cuantos millones de años atrás, pero yo prefiero creerme la leyenda local: 
Un demonio vivía en lo alto de sierra del Collsacabra y se dedicaba a molestar a los habitantes de Sant Feliu de Pallerols lanzándoles enormes rocas montaña abajo. Un ángel puso remedio encadenando las rocas a la montaña para hacer desistir al demonio y que no pudiera continuar con tan molesta actividad, el demonio aburrido abandonó Collsacabra.
Las rocas encantadas







SANTUARI DE LA SALUT:

LOCALIZACIÓN DE LAS ROCAS ENCANTADAS

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